El metal está blindado al calor, al frío y a la sobre oferta de recitales. Fear Factory se presentó anoche en el Teatro Vorterix y, aunque no llenó el lugar, tuvo una asistencia considerable dadas las distintas variables que podrían llegar a afectar un recital de este tipo.
Pasadas las 21:00 horas, la introducción del tema ‘Mechanize’ anticipó la salida de Burton C. Bell y Dino Cazares, los integrantes originales del grupo, que en esta oportunidad estuvieron acompañados por Matt DeVries en el bajo y Mike Heller en la batería, la más reciente contratación del grupo.
Mucha energía, compromiso, aguante y entrega pueden ser las palabras que describirían justamente el recital de Fear Factory. Burton C. Bell estuvo brillante y estar al 100% con su voz durante todo el recital no es una tarea sencilla dados los cambios permanentes que tiene cada tema, una de las marcas registradas del grupo.
Dino Cazares por su parte hace las veces de dos guitarras. El latino es un verdadero monstruo de la viola. Heller es un increíble baterista, no hay ninguna duda, pero muchos esperaban ver a Gene Hoghlan, una leyenda del metal.
Fear Factory hizo un genial recorrido por su disco ‘Mechanize’, adelantó un nuevo tema del disco ‘The Industrialist’ - la canción ‘Recharger’ – y después se movió cómodamente por ‘Digimortal’, ‘Soul Of A New Machine’ y el genial y legendario ‘Demanufacture’.
Lo mejor estuvo al final con esta monumental placa, de la que regalaron cuatro épicos temas: ‘Demanufacture’, ‘Self Bias Resistor’, ‘Zero Signal’ (asombrosa) y finalizaron el recital con ‘Replica’.
No hubo bises, no hubo mayores pretensiones. Fear Factory entregó su metal de una manera contundente y honesta. Por su puesto que hubo fallas: el sonido no fue el mejor y no vino Gene Hoglan, pero cuando se puede ver a Dino Cazares tocando como en el living de su casa ante unos pocos amigos, o a Burton con una incontenible cara de felicidad saludando a cuanto fanático pudo… bueno, eso lo perdona todo y además paga el ticket.
¡Ausencia de bateros!
Gene Hoglan no es el único baterista que el circuito porteño de recitales ha dejado de ver. David Kinkade, ex Borknagar y nueva contratación de Soulfly tampoco vino cuando se presentó el grupo de Max Cavalera; en su reemplazo tocó Zyon, el hijo de Max.
Otro ausente fue Charlie Benante de Anthrax. El baterista del grupo neoyorquino finalmente no arribó en Buenos Aires por luto familiar (Su madre falleció días antes del recital en el Estadio Malvinas Argentinas). Su lugar lo ocupó Jason Bittner de Shadows Fall.
En el caso de Fear Factory, muchos encontraron muy acertada la decisión de contratar a Gene Hoghlan, ya que Raymond Herrera fue miembro emblemático del grupo. Verlo a Gene es un tema importante para los amantes del metal ya que ha sido pieza fundamental en grupos como Testament, Death, Old Man’s Child, entre otros.
Esta vez no fue, así que habrá que esperar. Igual, que buen recital el de Fear Factory.
Julián López Cortés